Porno para diseñadores

Porno para diseñadores

Estos últimos días hemos tenido una avalancha de inspiración en nuestra pequeña comunidad de diseño. Tuvimos el Ladfest en su tercera edición hace muy poco y han estrenado además la serie Abstract, The Art of Design en Netflix donde en cada capítulo se celebra el trabajo de un diseñador en diferentes especialidades.

 

En Internet o en libros tenemos acceso al trabajo de nuestros ídolos. Esto es lo que yo llamo “porno para diseñadores”: todo un festín de placer visual creado en una especie de paraíso donde no existen los problemas. Muy pocas veces tenemos la oportunidad de conocer cómo enfrentan su proceso creativo, qué frustraciones encuentran en el camino y todo lo que tuvo que pasar antes de que llegaran a esas ideas.

 

Cuando tenemos acceso a esa información es cuando aprendemos de verdad, porque nos damos cuenta de que sus problemas son muy similares a los nuestros. Clientes difíciles, poco tiempo, un brief incompleto... ¿les suena parecido? Y a pesar de eso consiguen excelentes resultados. ¿Cómo? Rescato lo que más me llamó la atención de esta avalancha.

 

Acerca de crear. Los procesos creativos pueden ser muy distintos. No hay ninguna regla establecida; sin embargo, ayuda tener claro qué es lo que funciona mejor para cada uno y así poder manejar la angustia (que siempre está presente) cuando nos enfrentamos a una página en blanco y el deadline se acerca. Cristoph Niemann, un ilustrador alemán reseñado en Abstract cuyo trabajo es comisionado por medios como el New York Times, trabaja solo y su costumbre es sentarse de 9 a 6 pm y obligarse a trabajar. Es una rutina que le da tranquilidad y el miedo constante a no ser capaz es parte de su proceso, él se sienta y empieza a dibujar confiando en que llegue ese momento mágico en el que todo fluye.

 

Acerca del cliente. Todo proyecto tiene un cliente y si bien los clientes pueden destruir una idea también pueden empujarnos a conseguir una mejor solución. En un capítulo de Abstract dedicado a Paula Scher, de Pentagram NY, ella da una clase maestra acerca de cómo enfrentar a un cliente, de lo importante que es entender qué pasa por su cabeza en una presentación y cómo encaminarlo a tomar decisiones. Los clientes son una parte ineludible del proceso y hay que aprender a trabajar con ellos.

 

Acerca del autoconocimiento. No somos artistas. En nuestro trabajo debemos comunicar mensajes concretos, pero nuestros gustos y preferencias sin duda están presentes en lo que hacemos. Malika Favre, en el Ladfest, nos habló de lo que la inspira: las texturas, el color, la arquitectura, etc. y que en la combinación de todas estas influencias marca su estilo como ilustradora. Paula Scher tiene una obsesión absoluta con la tipografía por la capacidad expresiva que tiene y por eso esta es la protagonista en sus mejores trabajos. Tenemos que cultivar nuestros intereses y entender lo que nos motiva en todo sentido.

 

Acerca de simplificar y divertirse. Los diseñadores tenemos una maravillosa capacidad de síntesis, simplificamos para que el mensaje quede más claro, más entretenido y cale de verdad. Cristoph Niemann tiene en su estudio una caja de legos y trata de armar sus ideas con ellos, porque le permiten visualizar lo esencial con sólo 1 o 2 piezas y de paso se divierte y juega. Muchas veces nuestro trabajo consiste en decir mucho con muy poco y debemos entrenar constantemente esa capacidad.

 

Acerca de la originalidad. Nada es totalmente nuevo. Todo, absolutamente todo, es una conexión de ideas o conceptos ya creados de antemano y mientras más obvia parece la conexión más sorprendente es. Mario Eskenazi, en el Ladfest, nos mostró sus proyectos especificando en cada uno el concepto y recurso utilizados. Es decir, separaba muy bien las ideas con las que trabaja y nos mostraba cómo las combinaba. Este proceso no es ninguna novedad, sin embargo la simpleza y seguridad de Mario hacía que cada solución pareciera la única posible.

 

Si algo aprendemos cuando realmente conocemos a estos diseñadores y cómo trabajan es que ellos han conseguido establecer su propia manera de ver el mundo y, más importante aún, que el mundo les de valor. No hay una fórmula preestablecida para conseguir esto. Cada uno debe crear la suya; tenemos que evitar buscar excusas y ponernos a trabajar. Quizás justo después llegue el momento en el que todo fluye.

 

Alfredo Burga
Director Creativo